miércoles, 21 de junio de 2006

crónica de una muerte suspendida



El tiempo se paró ... alguien retrasó la hora. Por descuido, tontamente.

El tiempo se paró ... queda una hora.

Una hora para lo que sea, hacer locuras ... una hora larga, una hora eterna.

Qué locuras? jajaja ... me río, cualquiera diría que hay muchas. No hay, sólo queda una hora.

Es como mi amiga la rosa, sabe que va a caer al día siguiente, lo sabe, pobrecita y no sufre por ello.

Y qué hace? Se muestra bella y esplendorosa, mi amiga la rosa, la más bella de tu jardín ...

sabe que va a morir y qué piensa? Piensa en regalarte los últimos momentos de su belleza ...

Piensa en regalarse los últimos momentos de una muerte suspendida.


J.C.

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