jueves, 10 de mayo de 2007

atrapados por la sombra


La antigua enseñanza esotérica nos dice que cualquier punto del mapa astral que esté en contacto con Saturno está, de alguna manera, atrapada por la sombra. Es decir que no visualizas correctamente o claramente el potencial de ese punto.

Primer trabajo: traspasar la sombra; primera consecuencia: dolor y frustración.

Segundo trabajo: recomponer la confianza perdida y de paso darle una patada en los huevos a ese dichoso Saturno, que se porte bien la próxima vez; segunda consecuencia: calma recobrada, suspiro de alivio.

Pero la antigua enseñanza esotérica nos dice que la felicidad que prometen tales aspectos, el potencial de crecimiento, de madurez e integración es proporcionalmente igual a la cantidad de dolor que ocasionan.

Rebobinemos:

Un hombre, una mujer puede tener un mercurio mal aspectado con Saturno y creer de paso que es mentalmente e intelectualmente “inferior” a otros. No cree en su inteligencia y lo comprueba cada vez que se cruza con alguien cuyo mercurio aspecta a su Saturno (digamos que revive eso como algo con lo que ha estado tratando desde siempre, se encontrará siempre mentalmente “inferior“ ante esa persona). Primera oportunidad de “verse a sí mismo” y trabajar sobre su problema (porque es suyo, es su sombra proyectada), si quiere claro. * (capitulo aparte merece la sinastría o contactos interpersonales)

Una mujer aparentemente segura de su atractivo y puede que realmente muy guapa y atractiva se obsesione con llegar a ser la modelo más top, más todo y puede que encontremos en su carta que un aspecto de su Venus con Saturno indica todo lo contrario, que está profundamente insegura de su belleza, que se ve inadecuada e imperfecta como mujer. Ve a todas las otras mujeres mucho más guapas que ella misma, de una manera o de otra. Otra distorsión de Saturno.

Un hombre con un aspecto negativo de Marte a Saturno puede creer durante años que algo falla en su virilidad y que por lo tanto cualquier comportamiento que le lleve a compensar esa falta de confianza básica en sí mismo es adecuado y vital para su supervivencia moral.

Es el poder de la máscara … que tras ella se esconden precisamente los comportamientos más anómalos, menos integrados, sobre todo falta de confianza, originados sabe Dios dónde.

DIME DE QUÉ PRESUMES Y TE DIRÉ DE LO QUE CARECES

Es sabiduría popular, los proverbios y refranes que han perdurado hasta nuestros días recogen la sabiduría experimentada durante milenios por la gente.


“me creo fuerte” y puede que no lo sea tanto o dude de que realmente lo sea, a niveles profundos, claro. Tan profundos que lo primero consistirá en querer aceptarlo, luego en comprender en qué consiste la oportunidad y la oportunidad consiste en adquirir o readquirir esa confianza de un modo equilibrado para que sea válida y no sobrecompensarla.

Nunca eres tan bueno como creías ni tan malo … en el fondo, siempre mirando adentro con honestidad para verse de verdad, que las fuerzas atrapadas por Saturno son poderosas pero mal dirigidas. Nos llevan hacia caminos oscuros que no deseamos en realidad y nos hacen sufrir, las puñeteras … hasta que un día en el que por grotescas e insensatas nos infunden una crisis tan grande que tenemos que dar marcha atrás y vernos en el espejo de nuestra propia verdad (y eso es una oportunidad). Si lo haces sólo o con ayuda, es cosa tuya. Pero ríete de tu sombra, inténtalo al menos, pese al profundo respeto que debe inspirar.

Yo tengo casi todos mis planetas atrapados por la sombra, por Saturno. He pasado por las mil irrealidades, las eternas sobrecompensaciones, me han ocasionado innumerables crisis de personalidad, aún lo hacen a veces … pero ya no temo al señor de la sombra. Es amigo mío y le hablo y le digo: “Tu qué? Cómo te vas a portar esta vez? Me vas a llevar por los caminos de la locura o de la sensatez?”

Y me responde: “de ti depende, loca insensata! Si te crees o no lo que crees ver en ti misma. Si sabes o te permites comprender por qué temes aquello o lo otro.”

Porque la palabra clave con Saturno siempre será miedo, temor como todo bien nacido y todo animal viviente, el miedo a la oscuridad, a las fuerzas desconocidas, en este caso a las poderosas fuerzas de la inconciencia, la nuestra propia, las defensas eregidas para salvaguardar nuestras patéticas pero humanas vulnerabilidades …

Salidas de Dios sabe dónde …





1 comentario:

Biby Cletus dijo...

Nice post, its a really cool blog that you have here, keep up the good work, will be back.

Warm Regards

Biby Cletus - Blog