jueves, 10 de mayo de 2007

no cambian



Mi amiga Marga me previno al decirme que las personas no cambian ... "no cambian, métete eso en la cabeza".
Sabía de lo que hablaba, claro.
"No, te aseguro que ha cambiado", le decía ... pobre de mí! Tenía razón, claro.
Algunas personas no cambian, jamás, les va en ello la vida porque se han atado ellas mismas a ciertas estructuras y conceptos, y parece que hasta les va bien. Yo tengo mis dudas al respecto.
El dolor que infligen a los demás algún día lo tendrán que pagar ... algún día, se verán en el espejo de su propia y asquerosa verdad. Apartarán la vista horrorizados y poco podremos entonces hacer para consolarlos... Sólo el dolor y el sufrimiento hacen cambiar a las personas aunque sea levemente y grandes dolores y grandes sufrimientos son la dínamo para que cambien totalmente como el estar en el preámbulo de la muerte, tal vez verla de cerca o estar "inmersa" en ella ... como un reo de muerte que sabe que es tontería, que ya nada puede hacerse para conservar aborrecedoras personalidades ante la inminencia del fín. Y cae el orgullo, ese terrible enemigo nuestro. Caen las máscaras y las defensas eregidas para salvaguardarlo porque sin él creemos no ser nada, menos que nada ... Mentira, claro.
Hay más verdad y valor en la humildad, en reconocer en qué hemos errado, en visualizar las ofensas dadas, no tanto las recibidas que el orgullo mal entendido, constituido en poderoso señor en nombre de una cuestionable supervivencia moral. Hay más fuerza en la humildad pero pocos lo comprenden, pocos atisban a comprender que es necesario cambiar de un modo evolutivo, sabiendo reconocer los errores. Tendrá algo que ver la inteligencia en ese proceso? Yo creo que sí. Será porque podemos vaticinar que en alguna ocasión pagaremos de una manera o de otra el daño que hemos hecho si ha sido conciente, tal vez premeditado? Será que lo intuimos?
Pero algunas personas no cambian. No deben ver más allá de sus narices.
Un hijo de su madre sigue siendo un hijo de su madre, a menos que la vida le castigue tan fuerte para que pueda cambiar ...
porque ¿cambiaría de buen grado si nada le aconteciera? Tengo mis dudas al respecto.
Hay gente que pide a gritos que la vida les dé una buena bofetada, en realidad lo pedimos todos de una manera o de otra.
No quiero formar parte de aquellos que no saben cambiar, que no cambian, como dice mi amiga Marga. No me da la gana.
Tuliette

No hay comentarios: