viernes, 28 de agosto de 2009

como niña con zapatos nuevos



Quiero decir algo importante, al menos para mí.Quisiera decir que he hablado sobre las cosas de la vida, las cosas del alma, de la psique, las impresiones que recojo de la vida, de la gente que me rodea, de las cosas que me rodean, de las cosas sobre las que reflexionamos a veces sin ningún ánimo de erigirme en un modelo, un ejemplo a seguir o véte tú a saber qué y mucho menos de manera prepotente o sintiéndome superior a nadie. Esto para los que han visto más allá de lo plasmado por escrito lo saben bien. No me ha importado hablar sobre mis orígenes humildes, neuras propias ni frustraciones. Tengo un gran sentido del rídiculo y las cosas sobre las que he hablado forman parte todas ellas de mi verdad y para mí, no hay nada más rídiculo que inventarse una vida, una trayectoria o proyectarse de una manera bien distinta de la que somos en realidad. En cambio contar cosas tuyas siempre que te apetezca, aparte de lógico, es además terapéutico, yo lo sé. No sé muy bien la imagen que voy dando a través de lo que escribo en mi blog. Tal vez se perciba algo de mi alma, de mis ideas o del estado de ánimo del momento. Creo tener una gran imaginación y me gusta trabajar y plasmar mi creatividad. Escribo a veces por impulso y otras con cierta intencionalidad. Soy idealista, profunda y creo que humana. Me gusta el arte, el cine y la literatura. Tengo un profundo sentido dramático y me gusta sumergirme en tareas intelectuales difíciles. Mi inteligencia es de corte abstracto teórico y de ahí no me muevo muy a pesar mío. Soy diligente en mis cosas pero no tengo un gran sentido práctico. No soy lista, en una palabra. Sólo hablo y escribo sobre mis inquietudes personales y apenas me importan las inquietudes de los demás. Es más, yo diría que sólo escribo para mí, para ver adonde llegan mis divagaciones mentales y lo que puedo hacer con ellas. No me importa decir que he ido al sicoanalista, que he sufrido por diversas razones en mi vida, la mayoría de las veces por pura incomprensión y falta de tolerancia y que algo neurotizada sigo estando. Tampoco me importa confesar aventuras y aventurillas de toda índole. No me atemoriza hablar de nada. Para mí no existen tabúes pero si no entiendo un tema no hablo sobre él. Quiero sentirme digna en lo que hago y pienso. Y también en lo que escribo. No quiero hablar de cosas que podrían enganchar porque sí, de sexo por ejemplo sin ton ni son. No soy de esa pasta. En una palabra, a mí se me acepta como soy. Sé de muchos que no me soportan, jajaja. Y yo pienso que si no me soportan , yo que no tengo ninguna mala intención, es que distan mucho de ser inteligentes. Yo hablo siempre de lo que me apetece y como buen creador, a menudo de obsesiones o fantasmas personales. Yo no le sigo el juego a nadie. Si nadie me lee, a tomar por culo. Al final consigo lo que persigo, que echen un vistazo únicamente los que valoran cierta lucidez y coherencia.

Agradezco, claro está, a aquellos que han dejado comentarios inteligentes su paso por aquí, a los otros ni los buenos días. Esto que me he fabricado a medida es un puro intento de hacer algo con más calidad en el futuro, no sé muy bien adónde me llevará pero le he cogido el gustillo y me parece que ya no voy a parar.

Como en toda nueva época o era o siglo que se precie, los primeros años son siempre titubeantes y las actitudes personales, serias novatadas, como niños en una palabra. Y como niña con zapatos nuevos me he sentido, lo que me ha parecido estupendo.


Tuliette, a los cuatro años de escribir blogs con el ímpetu renovado …


1 comentario:

FATHER_CAPRIO dijo...

El arte de la lectura no consiste solo en juntar vocales con consonantes. Intenta encontrar sentidos a lo que se lee. Y esos sentidos pueden ser claros, meridianos y unánimamente aceptados. Triviales de alguna manera. O personales y profundos.

Los sentidos que uno aprehende leyendo lo que escribes, pueden calificarse de varios modos, pero todos ellos destilan verdad por los cuatro costados. Se siente que tu escritura es una forma de autoencontrarte tu misma.

Tal vez necesites ese autoencuentro para interesarte por lo externo. He dicho tal vez. Que la sicología me produce un respeto imponente.

Saludos.