viernes, 21 de agosto de 2009

de locuras y frustraciones


Ya sé que pensarás que estoy loca, en realidad pienso que siempre lo has pensado. Y puede que en algo tengas razón porque algo hay. Pero yo no confundo fácilmente la locura con la frustración y ojalá no estuviera frustrada ni nunca lo hubiera estado … Y llegas tú y me frustras más. Cómo si tuvieras derecho a ello! De modo que soy un fruto de la frustración, una criatura llena de frustraciones pero que afortunadamente no cree que su destino tenga que ser forsozamente frustrante. Me sé adaptar, sé comprender qué o quienes me han llegado a frustrar, sé por qué llego a situaciones frustrantes. No como otros que ni lo ven ni saben que están inmersos en una profunda y terrible noche de frustraciones y lo hacen pagar a otros. Me rio de la supuesta fuerza, del supuesto carácter que anima la vida de algunos. Si rascásemos, que ellos no se atreven o no se lo confiesan, veríamos cosas … y yo que veo lo mío, duro, jodido me suelo parar a meditar para ver el origen de las cosas y ponerle un remedio que querría que fuera definitivo. Eso es tener huevos porque bien sabemos que el mundo sigue girando y que no te puedes permitir el lujo de perder ningún tren y menos el último metro como decía Truffaut. Y yo a eso nunca lo he llamado locura aunque muchos lo piensen. Soy una corredora de fondo y no me asustan las distancias, ni físicas ni morales y si alguna vez veo que me ahogo en un vaso de agua, cosa que ocurre muy pocas veces, me digo a mí misma que no debo estar bien por alguna razón, que algo pasa porque en mí no es nada normal, acostumbrada como estoy a ser valiente y a apechugar en grandes problemas.
Me hago cargo de mis frustraciones que se remontan a lontano pero he puesto todo mi empeño en no hacerlas pagar a nadie. Creo que topé hace años con mi propio cirujano interior que extirpó el cáncer y renovada por dentro y con el perdón hacia mí misma en el bolsillo, intento construir una vida por lo menos honesta conmigo misma y no como otros que se muestran aparentemente equilibrados y distan mucho de serlo. Se darán a sí mismos miles de excusas, creerán tener derecho en aras a una supuesta libertad a hacer lo que les viene en gana mientras el divertimento no decaiga. Y tendrán el atrevimiento a llamar a los demás locos. Loca estoy, loca he estado en mi más puro estilo pero estoy orgullosa de ello porque veo las caras de mis coétaneos y ninguna me gusta, a ninguna le podría dar el apelativo de cara hermosa aunque sus rasgos lo sean. Todo áquel o aquella que “mata” dentro de sí mismo lo que le podría acercar a la vida eterna, a saber, la honestidad, la generosidad de espíritu, la ilusión y todas aquellas cosas que pertenecen aparentemente sólo a los locos, poetas, místicos y a los niños acaban teniendo una cara horrible, avejentada y de alguna manera “indecentemente” frustrada. Y a mí no me da la gana tenerla. De modo que me temo que seguiré pareciendo estar medio loca, jajajja cuando mi locura es más bien un sabio intento de equilibrarme por fuera y por dentro aunque su trabajo conlleva…
Agradezco al dios de la herida, al cirujano interior que se sana a sí mismo y podría sanar a los demás sus lecciones llenas de dolor y frustración porque una vez que te has hundido en el infierno de tus propias heridas emocionales, de tus frustaciones eternas, si quieres seguir viviendo y yo quiero, tendrás la capacidad de hacer tabla rasa con un pasado doloroso y si no estás loco, podrás entrever que tu paso por lo que te queda de vida no tiene por qué ser ni doloroso ni frustrante y aunque así lo fuera, sentirás que no duele, que ya no puede doler. Puede que sonrias compasivamente y te hagas la loca recordando que esa película ya la has visto en alguna parte y en mi pueblo a eso se le llama fuerza …. Y a mí me llamarán loca ….

Tuliette

1 comentario:

FATHER_CAPRIO dijo...

De la locura se han dicho tantas cosas. Desde aquel Elogio de la locura hasta los "locos bajitos" e incluso Billy Wilder se atrevió a ponerle unas faldas...

No.No estoy trivializando un tema profundo. Al contrario creo que la locura es imprescindible para la supervivencia de cualquier persona. La única forma de equilibrarnos es a base de pequeñas y medidas dosis de locura.

Un post tan personal es imposible de comentar. Tan sólo saberlo leer. Pues eso...